La descarbonización se ha convertido en un objetivo estratégico para cualquier empresa que quiera asegurar su futuro y su competitividad. 

Y es que ser una empresa libre de emisiones permite cumplir con las normativas actuales pero, sobre todo, anticiparse a las exigencias del mercado y de la sociedad.

Desde Randstad queremos ayudarte a entender en qué consiste la descarbonización, por qué es tan relevante y cómo la están abrazando las empresas.

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¿qué es la descarbonización empresarial?

La descarbonización empresarial consiste en reducir y eliminar las emisiones de gases de efecto invernadero que genera una empresa en sus actividades diarias. 

El objetivo es avanzar hacia un modelo de negocio más sostenible, minimizando el impacto ambiental y contribuyendo a la lucha contra el cambio climático.

Pero, ¿qué implica exactamente descarbonizar? La descarbonización significa identificar todas las fuentes de emisiones de carbono (como el consumo energético, los procesos industriales, el transporte o la gestión de residuos) y aplicar medidas para reducirlas o compensarlas. 

Además, el proceso también incluye la adopción de energías renovables y la mejora de la eficiencia energética.

Por lo tanto, descarbonizar significa transformar por completo toda la cadena de valor, de forma que esté alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la directiva CSDDD.

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¿por qué es importante descarbonizar una empresa?

Descarbonizar una empresa supone mucho más que cumplir con la legislación ambiental: representa una oportunidad para diferenciarse en un mercado en el que son los propios consumidores quienes ya priorizan consumir de forma sostenible.

La descarbonización es importante para las empresas porque pueden beneficiarse de:

  • La reducción de riesgos regulatorios: las normativas europeas y españolas exigen cada vez más transparencia y reducción de emisiones. Adaptarse desde ahora evita sanciones y facilita el acceso a incentivos y ayudas públicas.
  • Obtener una ventaja competitiva: las empresas sostenibles atraen a inversores, clientes y talento, ya que la responsabilidad ambiental se valora cada vez más.
  • Ahorrar costes: mejorar la eficiencia energética y optimizar procesos reduce el consumo de recursos y, por tanto, los gastos operativos.
  • Impulsar su reputación y confianza: comprometerse con la descarbonización refuerza la imagen de marca y la confianza de clientes, empleados y colaboradores.
  • Contribuir a la sociedad: al reducir la huella de carbono, las empresas contribuyen a frenar el calentamiento global y a crear un entorno más saludable para todos.

Esto último es fundamental según el informe Net Zero by 2050. Y es que solo mediante la descarbonización es posible limitar el aumento de la temperatura global a 1.5° C y evitar consecuencias ambientales y económicas graves.

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estrategias clave para la descarbonización empresarial

Para descarbonizar una empresa no existe una fórmula única, puesto que esta se ha de adaptar a las circunstancias de cada proyecto. 

Sin embargo, si nos preguntamos cómo se hace la descarbonización empresarial, sí hay una serie de estrategias que cabe contemplar en todos los casos:

  • Eficiencia energética: optimizar el uso de energía en edificios inteligentes, instalaciones, equipos y procesos productivos.
  • Energías renovables: sustituir fuentes fósiles por electricidad de origen solar, eólico o hidráulico, como el hidrógeno verde.
  • Movilidad sostenible: fomentar el transporte eléctrico, el teletrabajo y la logística de bajas emisiones, como la inversa.
  • Economía circular: reducir, reutilizar y reciclar materiales para minimizar residuos y consumos.
  • Innovación en procesos: digitalizar y automatizar operaciones para hacerlas más limpias y eficientes.
  • Compensación de emisiones: invertir en proyectos que absorban CO, como la reforestación, cuando no sea posible eliminar todas las emisiones.

Pero para lograr resultados, es fundamental crear un plan de descarbonización adaptado a las características y objetivos de cada negocio.

¿cómo empezar un plan de descarbonización?

Un plan de descarbonización de una empresa se desarrolla, de manera general, en estas 5 fases:

  1. Medición de emisiones: calcular la huella de carbono de la empresa mediante herramientas y consultoras especializadas. El objetivo es identificar las fuentes principales de emisiones.
  2. Fijación de objetivos: definición de metas claras y alineadas con la ciencia y los compromisos internacionales (por ejemplo, lograr la neutralidad de carbono en 2050).
  3. Diseño de acciones: priorización de las medidas más efectivas y rentables, como la eficiencia energética, el uso de renovables o la optimización logística.
  4. Implantación y seguimiento: puesta en marcha de las acciones y su monitorización. Lo ideal es ajustar el plan según resultados.
  5. Comunicación y formación: para involucrar a toda la plantilla es necesario comunicar los logros tanto interna como externamente. Así, se refuerza el compromiso ambiental en toda la corporación.

Para que el plan sea eficaz, debe formar parte de la estrategia global de la empresa, de manera que la sostenibilidad también sea un objetivo prioritario para la organización.

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barreras comunes en los planes de descarbonización

Aunque muchas empresas conocen los beneficios de la descarbonización, la mayoría encuentran obstáculos al poner en marcha sus planes. Los más importantes son: 

falta de datos precisos sobre emisiones

Muchas empresas carecen de sistemas adecuados para medir sus emisiones, especialmente cuando se trata de emisiones indirectas generadas en la cadena de suministro.

La solución pasa por invertir en herramientas digitales para evaluar los datos y tomar decisiones en consecuencia. 

Existen herramientas oficiales, como la Calculadora de Huella de Carbono del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), pero también softwares especializados que facilitan la monitorización continua, la trazabilidad de los datos y la elaboración de informes automatizados.

Independientemente del método escogido, es importante seguir normas como la ISO 14001 a la hora de estructurar la recogida y análisis de datos ambientales.

falta de personal especializado en descarbonización

La transición hacia una economía baja en carbono requiere perfiles técnicos y estratégicos capaces de liderar el cambio, pero la escasez de estos profesionales ralentiza la implantación de medidas en las empresas. 

Por eso, la mejor alternativa es invertir en formación interna, a la par que se atrae a talento externo especializado.

Para los propios empleados, las empresas pueden ofrecer:

  • Cursos de sostenibilidad y cambio climático: para sensibilizar y motivar la participación en el plan de descarbonización.
  • Especializaciones técnicas: en eficiencia energética, gestión de residuos, energías renovables, economía circular o cálculo de huella de carbono. 
  • Certificaciones profesionales: como la de Gestor Energético, Auditor de Huella de Carbono o Experto en Sostenibilidad Empresarial.

En cuanto a los profesionales clave que pueden ayudar a descarbonizar una empresa, se encuentran los responsables de sostenibilidad o medio ambiente, los ingenieros ambientales o energéticos y los ya mencionados auditores de huella de carbono.

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tendencias futuras en descarbonización empresarial

La descarbonización empresarial ya es una realidad, pero la innovación tecnológica provoca que esté en constante evolución y que surjan nuevas tendencias, entre las que se encuentran: 

  • Digitalización y big data: el uso de inteligencia artificial y análisis de datos se utilizará para optimizar procesos y anticipar oportunidades de reducción de emisiones.
  • Descarbonización de la cadena de valor: las empresas ya exigen a sus proveedores compromisos claros, extendiendo la sostenibilidad a toda la cadena.
  • Finanzas sostenibles: el acceso a financiación va a depender cada vez más de criterios ambientales, sociales y de gobernanza.
  • Economía circular y simbiosis industrial: colaborar con otras empresas para aprovechar recursos y residuos. 
  • Neutralidad climática como estándar: lograr cero emisiones netas será un requisito para operar en muchos sectores y mercados.

Nuestro consejo para las empresas es que se anticipen a estas tendencias y apuesten por innovar y fomentar su liderazgo en materia sostenibilidad, algo que también resulta clave para atraer talento.

 

Desde Randstad, ayudamos a estas empresas a encontrar profesionales especializados y adaptados a las demandas de este nuevo paradigma, y facilitamos empleos justos y sostenibles a las personas.