Hombre de familia trabajando a distancia. Un buen ejemplo de flexibilidad laboral

 

Por Sander van ‘t Noordende, CEO global de Randstad.

Tres años después de que el teletrabajo se convirtiera en una práctica ampliamente aceptada, las empresas siguen luchando por encontrar la solución ideal para sus empleados. Después de la vuelta al trabajo tras las vacaciones de verano, vemos cómo siguen apareciendo titulares que ponen de relieve la divergencia de opiniones. ¿Por qué las empresas siguen lidiando con una cuestión que parece resuelta? Resulta que la respuesta es más complicada de lo que parece.

En su punto álgido durante la pandemia, se estimaba que el trabajo a distancia representaba alrededor del 50% de las horas de trabajo remunerado, según la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos. En todo el mundo, esta cifra variaba según el país. En Australia, Francia y el Reino Unido, el 47% de los empleados trabajaban completamente a distancia durante los cierres en 2020, pero desde el otoño de 2021, esa cifra ha disminuido constantemente, con horarios híbridos que se encuentran comúnmente en las oficinas de todo el mundo. Aunque muchas organizaciones se han decantado por esta modalidad, algunas siguen queriendo aumentar la presencialidad.

Recientemente, muchas grandes empresas han propuesto una mayor asistencia en persona, como Meta, Amazon e incluso Zoom, que se ha beneficiado enormemente del trabajo a distancia. Los CEO de estas empresas han dejado claro que la colaboración en persona impulsa un mayor compromiso y, en consecuencia, la innovación y la productividad. Y hay pruebas que respaldan esta afirmación, hasta cierto punto. También es verdad que muchas veces se vuelve a la presencialidad por los elevados costes inmobiliarios de las oficinas.

1

la productividad depende del trabajo

Según una investigación realizada recientemente por tres profesores universitarios norteamericanos, los empleados que trabajaban totalmente a distancia eran entre un 10% y un 20% menos productivos que sus colegas que estaban totalmente in situ. En cambio, los que trabajaban con un horario híbrido eran en torno a un 5% más productivos. 

Un experimento de la Universidad de Stanford también descubrió que los equipos presenciales generaban entre un 15% y un 20% más de ideas que los equipos remotos que trabajaban en la misma tarea. Aun así, no todo el trabajo puede hacerse a distancia, otro factor a tener en cuenta a la hora de pensar en la flexibilidad. Además, los directivos creen que estar físicamente presentes ayuda a los empleados a conectar entre sí de un modo que no puede reproducirse online.

Por otro lado, el trabajo a distancia también ha supuesto muchos beneficios y oportunidades para las empresas. El acceso a un talento más global y diverso es una de las más convincentes, ya que las empresas que luchan por conseguir al mejor talento pueden ahora mirar más allá de las fronteras en las que operan. Junto a esto está el potencial ahorro de costes laborales y de instalaciones, ya que los empresarios pueden contratar con salarios más bajos y operar con menos oficinas. Lo más importante, sin embargo, es que los horarios híbridos han permitido a los trabajadores lograr el equilibrio entre trabajo y vida privada que tanto deseaban.

2

flexibilidad con intencionalidad

Entonces, ¿cómo conseguirán los empresarios un equilibrio óptimo que se adapte a los deseos de sus empleados y, al mismo tiempo, preserve la innovación y la productividad? Las políticas basadas en la flexibilidad con intencionalidad prevalecerán probablemente como las más eficaces y populares. Esto se consigue abordando las necesidades de la mano de obra de un modo que también promueva la cultura, el rendimiento y el compromiso. De este modo, las empresas no sólo tendrán éxito, sino que también destacarán como las mejores empresas para trabajar.

Como CEO global de Randstad, apoyo la flexibilidad laboral porque puede fortalecer a la organización, siempre que la práctica se ejecute con intencionalidad. Para ello hay que tener en cuenta las circunstancias organizativas, de equipo e individuales y la mejor manera de aplicar las políticas en función de cada necesidad. Por ejemplo, está claro que la asistencia en persona es necesaria cuando se requiere un trabajo sincrónico. Por el contrario, las tareas asíncronas pueden realizarse mejor en casa, donde los empleados pueden concentrarse y reflexionar con menos distracciones.

Sander van ‘t Noordende
CEO global de Randstad

 

En la mayoría de las organizaciones, esto significará probablemente semanas de trabajo híbridas que consistirán en al menos un tercio del tiempo pasado en el lugar de trabajo. Los estudios realizados por Boston Consulting Group muestran que se trata de un acuerdo aceptable tanto para los directivos como para sus empleados, pero sólo si el personal tiene voz y voto en sus horarios. 

La gente sigue queriendo flexibilidad para adaptarse a sus obligaciones personales, como el cuidado de un familiar, o para evitar jornadas de trabajo especialmente agotadoras. Este deseo es igualmente relevante para los trabajadores de oficina como para los que no lo son; el atractivo es universal.

3

la conciliación de la vida laboral y familiar es la base de la retención

Trabajar desde casa es un fenómeno que existe desde hace décadas, pero que ha evolucionado enormemente en los últimos tres años. No me cabe duda de que los horarios flexibles seguirán existiendo, y con razón, a pesar de la petición de algunos directivos de que sus empleados vuelvan a la oficina de forma permanente. 

El deseo de la gente de tener un equilibrio saludable entre la vida laboral y la personal aumentó después de la pandemia, afirmando una larga tendencia que Randstad ha documentado durante los últimos 20 años. De hecho, los datos de nuestro Workmonitor revelan que el 78% de los trabajadores encuestados afirma tener un buen equilibrio entre su vida laboral y personal, y la mayoría no aceptaría un nuevo trabajo si afectara negativamente a este equilibrio. Estos resultados muestran los progresos realizados hacia un horario de trabajo saludable.

descarga el informe completo de workmonitor.

acceder al informe

Los empresarios harán bien en crear políticas claras y justas alineadas con los deseos de sus equipos al tiempo que promueven los intereses de la organización. De este modo contarán un talento leal, motivado y orientado a objetivos, lo que en última instancia beneficiará a las empresas a largo plazo.